Qué hacer cuando te estancas

Qué hacer cuando te estancas

Seamos realistas, el hecho de que sudes hasta exprimirte, no es sinónimo de abdomen de lavadero o glúteos de piedra. Si no estás obteniendo los resultados que buscas, probablemente debas corregir algunos detalles. Para que un plan de entrenamiento sea efectivo, debes conjugar adecuadamente todos los factores implícitos; por lo tanto, el omitir o abusar de cualquiera de ellos puede detener tus avances…

Si tienes más de 4 semanas estancada es momento de evaluar los siguientes puntos:

–  Programa: lo primero que debes revisar es que la estructura del entrenamiento físico realmente esté hecha a tu medida; es decir, planteada en base a tus necesidades, características, posibilidades, metas y gustos. Una vez que lo tienes, es importante hacer ajustes y modificaciones cada vez que sientas que tus progresos se han estancado; pide asesoría a un entrenador calificado.

–  Planeación: para avanzar, es básico respetar lo planeado en tu programa; no es que pretendas ser un “robot” que haga todo tal cual indica el manual, pero si quieres obtener resultados, es importante mantenerte lo más apegada posible a tu propio plan para que no te salgas del camino. Recuerda, los porcentajes de esfuerzo, las cargas de trabajo, el tipo de entrenamiento, la duración y demás, deben obedecer a un objetivo indicado en tu programa.

–  Constancia: es importante que no te vayas a los extremos… el ser inconstante es tan malo como el excederte. Recuerda, el programa marca la frecuencia de entrenamientos por semana y el tiempo de las mismas. Por lo tanto, “más no quiere decir mejor”, entonces cada vez que alteres la estructura del entrenamiento, retoma tu programa.

–  Disciplina: los resultados no solo llegan por ir al gimnasio, necesitas aplicarte en otros aspectos que complementan el entrenamiento. Dicho de otra forma, de muy poco te servirá el ejercicio si no cuidas de forma constante tu alimentación, descanso y salud en general… tener un físico en buena forma no tiene gran ciencia, pero si requiere dedicación, compromiso y disciplina.

–  Descanso: una de los principales causas por las que no se ven progresos, es porque no tenemos un descanso adecuado. Entrenar duro todos los días sin parar, ocasiona sobreentrenamiento; y uno de los signos tempranos es el estancamiento… para romper dicho estado, a veces se requiere más de dos días de descanso; incluso se necesita una semana o más para permitir que el organismo se recupere al máximo. Evalúa cuanto tiempo llevas entrenando sin parar; seguramente necesitarás un buen descanso.

–  Entrenamiento cruzado: intercalar disciplinas o actividades deportivas diferentes a la que practicas, te dará muchas ventajas, pero sobre todo evitará que te estanques y te ayudará en la mejora de tu estado de forma. Probar otras modalidades de ejercicio te dará mayores posibilidades de avance en tu programa… dentro de las disciplinas más comunes que puedes intentar se encuentran la carrera, el ciclismo, la natación, el patinaje, la yoga, el crossfit y el baile.

–  Estrés: aunque no creas, el estar tranquilo y relajado te puede ayudar a tener resultados más fácil que cuando permaneces estresado… posiblemente no has notado que tu estancamiento se debe a un estrés acumulado; ya sea por trabajo, escuela, familia, situación económica o un estado de salud pobre, tu tranquilidad se puede ver afectada sin que te des cuenta. Si ya detectaste que tus avances se han visto mermados por estrés, prueba las siguientes alternativas: meditación, yoga, tai-chi, jardinería, aromaterapia, lectura o pintura. Si no te funcionan busca ayuda profesional.

Related Posts
Leave a reply